miércoles, 23 de octubre de 2013

"Curuvica", incluida en el atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español

En el marco del VI Congreso Internacional de la Lengua Española desarrollado en Panamá del 20 al 23 de octubre del presente, el periódico español El País pidió a 20 escritores hispanohablantes que elijan el vocablo que consideren que mejor representa a su país para construir el atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español.

Ilustración de Ana Juan | El País
Por Paraguay convocaron al narrador José Pérez Reyes (Clonsonante, 2007) quien optó por la palabra "curuvica", argumentando que "se trata del pequeñísimo fragmento resultante de la trituración de algún material sólido. Como un párrafo desprendido de una obra. Viene al caso porque los escritores por ejemplo, juntamos palabras como curuvicas y de esa suma de restos sale un texto" señaló el escritor.


Este vocablo es de origen guaraní /kuruvi/ con sufijo español /ica. De empleo coloquial, si bien con menor preponderancia, podemos decir que esta palabra sigue viva en el cotidiano paraguayo.

El diccionario de la Real Academia Española la reconoce como paraguayismo y la define de la siguiente forma:
(Del guar. curuví, fragmento, trozo, y el suf. dim. esp. -ica).                        
1. f. NE Arg. y Par. Fragmento diminuto que resulta de la trituración de una piedra, y,por ext., de cualquier otro material sólido.

Comparto en gran medida la elección hecha por el escritor compatriota y de hecho fueron esas algunas de las razones que motivaron el nombre de este espacio virtual. Por tanto, no puedo más que celebrar la casualidad.

Por otra parte, los demás escritores seleccionaron a su vez palabras como "boludo" (Argentina), "vaina" (Colombia), "asere" (Cuba), "pinche" (México), entre otras.

No hay dudas de que el español es una lengua dinámica y en expansión, muestra de ello es la gran cantidad de variantes que van incorporando los hablantes. La discusión está en el supuesto policentrismo que defiende la Real Academia Española -la misma que impone tanto el DRAE, como las nuevas ortografía y gramática-. 

viernes, 8 de febrero de 2013

A un año de la partida del Flaco, su música y su poesía siguen brillando

Luis Alberto Spinetta, considerado uno de los pioneros del rock argentino, fallecía el 8 de febrero de 2012 a causa de un cáncer de pulmón. A un año de la partida del Flaco, su música y su poesía siguen brillando.

Su carrera comenzó con Almendra, en 1967, quienes dos años después editaron su álbum debut homónimo, que incluía una de las canciones más emblemáticas y recordadas, Muchacha ojos de papel.

El poeta del rock lideró además otros grupos como Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade, y Los Socios del Desierto, con quienes trazó una parte importante de la historia de la música argentina. Además de su profusa carrera solista, donde editó más de quince álbumes de estudio.

El 4 de diciembre de 2009, se realizó el histórico concierto Spinetta y las Bandas Eternas, un gigantesco recital en el estadio Vélez Sarsfield de la Ciudad de Buenos Aires con más de cinco horas de duración, en el que repasó toda su carrera acompañado de cada una de las bandas que lideró, además de contar con invitados como Fito Páez, Charly García, Ricardo Mollo, Juanse y Gustavo Cerati.


Luis Alberto Spinetta | www.spinettacual.com.ar

Música y poesía

Para Spinetta, música y poesía estaban íntimamente vinculadas y componían las dos caras de su personalidad. Su proceso creativo partía de la música para dirigirse luego hacía la lírica.

El Flaco tenía una faceta propiamente poética, él mismo había señalado que existen «cuadernos y cuadernos llenos de poesías» escritas por él, de los cuales fue editado en 1978 el libro Guitarras negras.

Inmortal 

 "Mi viejo es música, luz. Su cuerpo no dio más, pero su mente y su alma están brillando, es inmortal" había señalado Dante Spinetta, hijo de Luis Alberto y también músico.

Las cenizas del Flaco fueron esparcidas en el Río de la Plata, a metros del Museo de la Memoria, donde sus fanáticos acuden a dejarle una flor y ver el atardecer junto a él.

A un año de su muerte, cantaron a Spinetta

Al cumplirse un año de su muerte, una veintena de músicos argentinos se reunieron y celebraron su obra en Villa Gesell, con la presencia de destacados artistas de la talla de Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto, Gustavo Santaolalla, Miguel Cantilo, David Lebón, Hilda Lizarazu, Pedro Aznar, Lisandro Aristimuño, Fernando Ruiz Díaz y Juanse.

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Publicado en ULTIMAHORA.COM

sábado, 15 de diciembre de 2012

Hormigas

Siento hormigas en la boca
las saboreo
las veo pasear en una fila interminable
creciendo-decreciendo
gravitando

Las siento llegar a mi garganta
transitar mi estómago
nadar en mi apestosa mucosa

Ahora te veo venir
deslizándote bajo mi puerta
tu rostro me hormiguea la conciencia

Inconsciente me arrastro hasta tus pies
deshojo tu sombra
aturdido en mi ansiedad insecticida

Siento tu rostro en mi boca
lo saboreo
lo veo pasear en una fila interminable
formando una colonia de rostros tuyos
insistiendo-reprimiendo
desorbitando

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Y el fin del mundo

Aconteció
               irremediablemente
  -lo advirtieron los mayas-

y de todo
tan solo quedó literatura
apenas lo eterno
            
y revivieron
                                      felices

para siempre

jueves, 27 de septiembre de 2012

Berta Rojas y Paquito D'Rivera: cuando dos maestros se juntan

¿Qué es lo que pasa cuando dos maestros de la música se unen? La respuesta la dieron la guitarrista compatriota Berta Rojas y el saxofonista y clarinetista cubano Paquito D'Rivera en la noche del miércoles en una magistral muestra de talento y calidad interpretativa.

Tras las huellas de Mangoré, es el proyecto en el que se embarcaron hace ya más de un año y que tiene como objetivo recorrer la ruta que Agustín Barrios hiciera años atrás por varios países de Latinoamérica. Pero «el principal objetivo es hacer conocer la música paraguaya» confiesa Berta.

Este dúo, hoy nominado a un Grammy Latino por Mejor álbum instrumental, se inició hace cerca de dos años, cuando Berta se decidió y tomó el teléfono para invitar a Paquito a unirse a la travesía, con la humildad que la caracteriza y el temor de que este rechazara su propuesta. Sin embargo, otra fue la reacción del músico cubano. «¡Hay una guitarrista paraguaya que yo amo que se llama Berta Rojas!» le dijo emocionado Paquito cuando su esposa atendió el teléfono y se lo pasó. «Yo creo que es esa misma» le respondió la esposa; y a partir de ahí, esta sociedad empezaría a trabajar en lo que finalmente acabaría siendo el álbum Día y medio.

El concierto llevado a cabo en el Gran Teatro del Banco Central del Paraguay se inició con Choro da saudade de Agustín Barrios. A medida que avanzaba la noche, quedaba manifiesta la personalidad y se afirmaba el despliegue de los músicos, con la precisión de los acordes de la guitarra y el clarinete y el saxo, que recorrían la sala y transportaban a los lugares que Mangoré imaginara en sus composiciones.

Uno de los momentos más emotivos de la noche, el Preludio en do menor, también de Barrios. Una canción que transmite distintas emociones que se entrecruzan y recrean ese universo mangoreano tan único y cercano a pesar del tiempo y las particularidades del destino. «Este tema es un tributo de Piazzola a Mangoré, a través de Pinchi Cardozo Ocampo» expresó Paquito, comparando a Barrios con el reconocido músico argentino, Astor Piazzola, quienes sin haberse conocido, podían mezclarse a través del aire musical de la obra.
Los excepcionales arreglos de Pinchi Cardozo Ocampo, fueron resaltados más de una vez por ambos artistas, calificándolo como 'maestro de la música'.

www.bertarojas.comEl carisma de Paquito, quien alternaba el clarinete y el saxo en algunas canciones, sumado al encanto de Berta, probablemente en su mejor momento artístico, convertida hace ya tiempo en nuestra embajadora musical; pudo conjugarse con la calidez del público y concluir en una noche fantástica.

La peculiar orquesta H2O de Sonidos de la Tierra, dirigida por el maestro Luis Szarán, fue el broche de oro. Una orquesta de cuerdas, con instrumentos hechos de botellas y bidones de plástico que acompañaron London Karapé y Danza paraguaya, pusieron punto final a la noche.

Lo que Agustín Barrios no pudo presenciar en vida, lo consiguió esa noche a través de estos dos maestros de la música: una ovación de más de cinco minutos en su país en un teatro lleno. Paquito y Berta se encargaron de hacer justicia por mano propia y ubicaron a la música paraguaya, y a las composiciones de Mangoré en particular, en el sitial más alto.

«En un momento en que todo nos divide, la música nos une» señaló muy atinadamente Berta cerca del cierre, dejando en claro que ese lenguaje universal que no precisa de palabras, trasciende no solo fronteras físicas, sino también humanas.

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