lunes, 17 de marzo de 2014

La luna tiene tu espalda

tiene tu oscuridad marcada
tu muchedumbre
la palabra silencio
suena tanto a nuestras voces
suena tanto a vos
correteando a través de la madrugada
y al vino
cuántas penas borrachas volaron
y de qué manera perfumamos
nuestros adioses
para desquitarnos y despertarnos
ya no nos quedan más
de esas mañanas desamparadas
arrepentidos de la furia
con que callamos
y embestimos
la penitencia
de apagar las flores
y arrancar esas páginas
coloreadas
con las voces de Gelman
y treparnos las veredas
para apagar las luciérnagas
que nos empuja la noche
la misma noche
que contempla nuestro viaje
a esta soledad
con que reímos



viernes, 14 de febrero de 2014

No sé cómo decirte

que sos mi plato favorito
mi hambre es un demonio
que habla en euskera
mi lengua solo conoce tus pechos
y el Canal de la Mancha
resulta ser que fuimos
producto de un experimento gastronómico
y soy tan dependiente de vos
como el café de la tarde
no tengo palabras para explicar mi ansia
es que tenerte en mi mesa
es una invitación a devorarte
ya no me parezco al de antes
a ese individuo
que se contentaba con beber del aire
el de ahora
ya no respira si no es a través de tu piel

martes, 4 de febrero de 2014

Sobre plagios y tumbas

El concepto de originalidad en el arte es una idea más que relativa hoy en día. F. Scott Fitzgerald decía que en la literatura es imposible crear historias originales puesto que los griegos ya lo dejaron todo escrito.

Siempre imaginé que la pesadilla de cualquier escritor sería que llegara el momento en que todo ya estuviese escrito y no pudiera seguir publicando. En más de una ocasión en conversaciones con amigos alguien comentaba una idea que se le había ocurrido para un escrito y alguien le respondía "Eso ya lo escribió tal autor". La otra persona quedaba desconcertada por no conocer la obra en cuestión y la originalidad de la idea se le diluía en la cabeza.

Demos un paso más, imaginemos que todas las palabras estuvieran patentadas y no se pudiera usar ninguna sin pedir permiso o pagar al autor que posea los derechos sobre las mismas. Sería el propio infierno.

Sonados casos sobre plagio se dieron en el ámbito literario internacional, algunos de los más cercanos son el del -muy buen- escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, en este caso la acusación de plagio apuntaba a 16 artículos periodísticos de distintos medios. El plagio está tipificado como delito penal en Perú pero la sentencia se limitó a una multa equivalente a € 41.928. El escritor al principio se desentendió del caso, y finalmente lo asumió justificando el hecho por supuestos errores informáticos cometidos por su secretaria.

Otro caso conocido es el de José Saramago, quien fue acusado de haber plagiado la obra Últimas noticias (1987) del escritor mexicano Teófilo Huerta Moreno en su obra Las intermitencias de la muerte (2005). El escritor portugués dijo que “ni siquiera tocó con la punta de los dedos la obra”, además de señalar que "si dos autores tratan el tema de la ausencia de la muerte, resulta inevitable que las situaciones se repitan en el relato y que las fórmulas en que las mismas se expresen tengan alguna semejanza”.


En el 2006, el argentino Sergio Di Nucci ganó el premio de novela La Nación-Sudamericana con su obra Bolivia Construcciones. Meses después, un joven lector de 19 años, descubrió que varios pasajes de la novela eran una copia de Nada (1944), de la escritora española Carmen Laforet.

El jurado del premio, integrado por los escritores Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez, Griselda Gambaro, Luis Chitarroni y Hugo Beccacece, confirmó las similitudes entre ambas obras. En consecuencia, se decidió revocar el premio y la obra se retiró de las librerías.

La declaración del jurado en la que fundamenta su decisión reconoce “que las distancias entre texto ajeno y propio, entre copia y originalidad, son muy difusas” y señala que “la manera en que se efectúa la apropiación es la que determina su validez dentro del discurso literario”.

Di Nucci se apropió de lo escrito por Laforet y no dio el crédito correspondiente, sin embargo no fue denunciado en lo penal ni mucho menos. Se justificó afirmando que "siempre habló de la reescritura como un principio constructivo de la novela, que por algo se llama Bolivia Construcciones”.


Portada del libro "Justicia" de Gerardo Laveaga
Decía el escritor mexicano Ignacio Solares: "¿Si no hubiera existido Shakespeare, alguien hubiese escrito Hamlet, o tuvo que existir Shakespeare para que se escribiera Hamlet? Yo creo que tuvo que haber surgido en ese momento ese hombre que se llamaba Shakespeare para darle forma a toda una inquietud que estaba latente en el aire". 

El papel del escritor es precisamente ese, el de decodificar esas inquietudes a través de la palabra. 

Un caso más que particular es el de Isabel Allende, en La casa de los espíritus y la obra más emblemática de Gabriel García Márquez, Cien años de soledad. Desde la primera lectura son notables las semejanzas entre ambas obras: el estilo, la trama, los personajes, las vicisitudes, el contexto social, etc. 

Dice Nicasio Urbina en su ensayo "Cien años de soledad y La casa de los espíritus. Un modelo retórico común" que los códigos retóricos que componen un texto dependen en gran medida, de las realidades extralingüísticas que nutren al discurso literario.

En pocas palabras, ambos escritores supieron traducir el contexto social de la época en un lapso de tiempo. La obra de Allende se publicó quince años después de la de García Márquez y se podía percibir el mismo modelo retórico que Cien años..., la propia Allende admitió que la obra de García Márquez le marcó, pero que al escribir su obra no tuvo presente esa influencia, al menos de manera conciente. Está de más decir que Gabo nunca hizo referencia a este hecho.

En Paraguay se está dando un caso inédito en el mundo. Donde un escritor fue condenado en primera instancia a más de dos años de cárcel por un caso de plagio -dudoso desde todo punto de vista-. No discutiremos aquí la calidad de las dos obras.

El punto es que Aguilera no ha plagiado, no se ha propiado de ninguna frase de la obra de Garay, más allá de la coincidencia de ciertos temas y tópicos, que son frecuentes en la literatura.  

No es un dato menor el hecho de que ambas obras (sobre todo Karumbita, la patriota) hayan sido escritas en el contexto del Bicentenario de la Independencia del Paraguay. Por tanto no es de extrañar que el argumento de ambas obras sean similares: ambos bebieron de las mismas fuentes y compartían una misma visión. 

¿Acaso la saña y la ambición de reconocimiento son más fuertes en el ámbito literario nacional, o cómo podemos entender el hecho de que en ninguno de los casos mencionados más arriba se haya tenido una sanción tan severa?

Con este precedente estamos hablando de la muerte del libro en Paraguay, en un país donde se lee tan poco, una escritora -con influencias en los altos estrados- busca sepultarlo definitivamente.


Históricamente la literatura siempre ha hecho justicia por manos propias, confiamos en que esta no será la excepción.

miércoles, 15 de enero de 2014

Los 10 mejores discos del 2013

  1. Queens of the stone age - ...Like Clockwork

Josh Homme y sus amigos volvieron después de seis años y de qué manera. "...Like Clockwork" no es un simple conjunto de canciones, es un álbum casi coceptual, con invitados de la talla de Alex Turner, el recurrente Dave Grohl, Jake Shears (Scissor Sisters), Trent Reznor (NIN) y hasta Elton John. El disco en sí suena al tránsito lento dentro de las distintas fases de una pesadilla, con pasajes densos y oscuros, trágicos y melancólicos o cambiantes y coloridos. “…Like Clockwork” es álbum bien rockero, pero no de un rock simple y duro, es un rock complejo y con múltiples matices que fluyen y te transportan a los distintos lugares del disco y te termina envolviendo en ese manto, en ese sonido potente y febril. Por todo esto, es el disco del año.

Recomendado ver el cortometraje animado que une varias de sus canciones en 15 minutos y nos transporta al universo audiovisual del álbum.



  2. Black Sabbath - 13


No hay mucho que decir, es Black Sabbath. De vuelta a la formación original, con Ozzy a la cabeza, Tommy Iommi en la guitarra y Geezer Butler en el bajo (el baterista original Bill Ward decidió no participar del proyecto). El álbum tiene 8 temas (más 3 bonus tracks en la edición especial) y fue producido por el gran Rick Rubin.




  3. Paul McCartney - New

La primera sensación al escuchar lo nuevo de el ex-Beatle sea tal vez extrañeza. El álbum arranca con "Save Us", una canción a modo synthpop, que a más de uno le habrá hecho preguntarse "¿Qué estás haciendo, McCartney?". Pero a medida que el disco avanza uno va tomándole la mano y disfrutando del sonido. New, como su nombre ya lo anticipa, es un disco fresco y actual. Es un álbum muy bien logrado, donde Paul trabajó con 4 productores en total, entre ellos Giles Martin (hijo del mismísimo George Martin, exproductor de los Beatles y considerado por muchos el 5.º integrante). 

Convengamos algo, a sus 71 años Paul ya no tiene necesidad de demostrar nada a nadie, ni de buscar posicionarse en las listas. Es un disco arriesgado, donde Paul se aventura a explorar los sonidos modernos, pero sin dejar atrás su sonido propio y el resultado es un revitalizado álbum, que muy probablemente, en algunos años los críticos lo incluyan entre los mejores de su etapa solista. 





  4. Arctic Monkeys - AM


"AM" es algo así como el término medio entre el sonido de los dos primeros discos y los dos últimos. Este es el álbum que sitúa a la banda británica en el lugar que ellos creen que deberían estar, y es que a estas alturas Arctic Monkeys es una banda consolidada dentro de la industria y con este disco nos muestran que disfrutan de eso. 



  5. Pearl Jam - Lightning Bolt


Otro de los regresos esperados. El álbum empieza como un estruendo, quizá haciendo juego con el nombre del disco, descargando toda la distorsión de las guitarras, la batería y la potencia de la voz. Pero luego de la tormenta llega la calma, e incluso después, la desolación, y eso es lo que pasa con "Lightning Bolt", a medida que avanza se va alejando cada vez más del sonido clásico de la banda y se acerca más a los trabajos solistas de Vedder (incluso reversionan un tema del muy buen álbum "Ukulele songs"). Si algo podemos criticar al disco es la falta de consistencia y equilibrio en el resultado final, pero de ninguna manera eso le resta calidad al material. La Rolling Stone calificó al disco como "el sonido de la ira y la depresión desesperada", creo que es la mejor descripción de "Lightning Bolt"



  6. Daft Punk - Random Access Memories


Creadores del mayor éxito del año a nivel comercial ("Get Lucky"), es bueno mencionar que este álbum no es solo eso. Una cantidad de invitados especiales de primer nivel hacen de este trabajo un gran material que no se limita a la música electrónica sino que explora los sonidos de la música disco y funk de los 70 y 80, redondeando un trabajo excepcional. 




  7. Arcade Fire - Reflektor


Quizá uno de los discos más esperados del año. Los que siguen a la banda canadiense desde "Funeral" (2004), "Neon Bible" (2007) y el discazo que fue "The Suburbs" (2010) se habrán sentido decepcionados en un primer momento, en "Reflektor" hay un cambio en el sonido de la banda, pero de a poco esa decepción va quedando atrás desplazado por la intensidad de las canciones del álbum y la casi perfecta combinación de los sonidos que ya conocíamos con el nuevo aire. Arcade Fire es una de las grandes bandas de la década, no es casual que David Bowie haya colaborado en una canción. "Reflektor" traza una nueva línea en la carrera de la banda y nos deja expectantes de cómo continuarán en el siguiente disco.



  8. Depeche Mode - Delta Machine


Lo nuevo de Depeche Mode tal vez no alcance la magia de discos anteriores. "Delta Machine" es un álbum envolvente y especial, al que no le faltan hits.




  9. Bosnian Rainbows - Bosnian Rainbows


Una de las peores noticias del año habrá sido la disolución de The Mars Volta, y cuando apenas estábamos digiriendo la información, apareció Bosnian Rainbows.  Si bien Omar Rodríguez-López ya nos tiene acostumbrados a los frecuentes lanzamientos con sus proyectos paralelos, donde experimenta sonidos, casi siempre acompañado de diferentes músicos, el resultado de este nuevo trabajo fue más que satisfactorio. En esta oportunidad se juntó con Deantoni Parks (último baterista de The Mars Volta), Teri Gender (vocalista de la banda mexicana Le Butcherettes) y Nicci Kasper en los teclados. Bosnian Rainbows sorprendió y es quizá una de las revelaciones del año. Suena alternivo, post-punk, por momentos, psicodelia y el toque experimental característico.





  10. Babasónicos - Romantisísmico


Es el disco latino del año. Babasónicos sabe lo que hace y lo hace cada vez mejor; sin necesidad de modificar demasiado su fórmula, suenan renovados. Luego del gran álbum que fue "Anoche" (2005), y tras dos materiales regulares con buenas canciones pero sin convencer del todo, este año nos volvieron a traer un disco sin desperdicios. "Romantisísmico" suena pop, suena disco y suena rock, suena a Babásonicos, al sonido que supieron desarrollar en su ya larga trayectoria. 




viernes, 3 de enero de 2014

El indomable perro negro (O la redención y el arte por el harte)

«No es reedición, es redención.
Ponte de pie, hombre ilusión».
(Divididos – Amapola del ’66)

Mucho tiempo después frente al pelotón de fusilamiento yo habría de empezar a contar una historia parecida a esta. Donde la necesidad de relatar se convierta en algo vital, y las palabras se muevan y fluyan con tanta agresividad que traigan a la memoria, casi por arrebato, a aquel indomable perro negro de esos sueños recurrentes.
Obra de Joan Miró
Tal vez escribir sea eso. Quedar despierto de madrugada mordido por ese indomable perro. Y escribir de rabia, con dolor. Pero sin temor a nada más, nada peor podría estar por ocurrir.
De repente parece que la imaginación no tiene límites, es cuando uno cree en la existencia de un ser omnisciente y omnipotente, y en ese preciso momento uno cae en cuenta de que uno mismo lo es –ya lo decía Huidobro: “El poeta es un pequeño dios”.
A veces es necesario apagar todas las luces y redescubrir cada movimiento, cada momento. O escuchar esos acordes que inspiran. Sentir lo indescriptible. Añorar.
Y volver a pensar que este mundo absurdo tal vez no sea para nosotros o nosotros tal vez no seamos lo suficientemente absurdos para este mundo.
Como si todos fueran a tener razón y a estar equivocados a la vez. Como si esas anécdotas de la triste y recóndita selva hayan vuelto, eso sí, un poco más resignadas y deforestadas seguramente.
Como esa sensación de volver a empezar pero sin que nunca nada haya empezado ni terminado realmente.
Es como dar dos pasos adelante para dar otros dos hacia atrás. Pero después de todo respirar.